jueves, 22 de octubre de 2009

"El Hombre Nuevo y el Che"

“Pero nunca falta alguien que te alce en un altar y haga leyenda tu imagen formadora, y haga imposible el sueño de alcanzarte y aprenda algunas de tus frases de memoria, diciendo: seré como él, sin conocerte y lo pregonen sin pudor, sin sueños, sin amor, sin fe…y pierdan tus palabras sentidos de respeto”.

Para muchas personas Ernesto Guevara, más conocido como Che Guevara es talvés un muerto más, pero que su rayo relumbró con su enseñanza por la lucha de los hombres, su amor revolucionario lo condujo a construir un camino para formar con firmeza y transparencia un hombre nuevo. Aquel hombre capaz de sentir en lo más hondo de su ser, ese sentimiento que transformará el mundo, logrando traspasar barreras impuestas por el sistema capitalista que nos mantiene bajo su yugo esclavizador, y no nos permite movernos y actuar humanamente, sino que simplemente nos maneja como simples marionetas a su antojo, sólo con el fin de cumplir su necesidades más viles.

Para el Che la construcción del socialismo no es imposible, no es una utopía como los intelectuales burgueses quieren hacerlo ver, al contrario la formación del hombre nuevo se dará y se construirá mediante la transformación en conjunto con el avance de la producción, donde las relaciones de trabajo es decir las relaciones entre seres humanos serán más puras y naturales; logrando así abrir un camino para la construcción de esta nueva sociedad, sin la necesidad de que el ser humano se venda como mercancía solo por el hecho de satisfacer una necesidad vital.

El hombre nuevo deberá adquirir mayor conciencia generada por la necesidad de luchar por la misma causa, la revolución y la construcción del socialismo, por la necesidad de su incorporación a la sociedad nueva y sobre todo por la importancia de su papel como constructor del camino para la liberación de sus hermanos de clase.

El camino para esta transformación del hombre nuevo no será automáticamente, sino que se ira construyendo mediante el trabajo teórico y práctico en el proceso revolucionario, analizando la realidad que se vive, dando propuestas y al mismo tiempo actuándolas, siendo así la mejor forma de contribuir en la construcción, con el ejemplo, como el che Guevara lo demostró en la práctica, mostrando laboriosidad y sacrificio ante sus demás compañeros de guerrilla, enseñándole a la gente a llevar un accionar no forzado sino natural mediante el trabajo voluntario, generando así que se convierta en una alegría y jamás en un pesar; y al mismo tiempo liberando a las personas de su enajenación de la lucha de clases que se acentúa con más ahínco, de los conflictos y de otras calamidades que engendra el sistema opresor.

Todo revolucionario y ser en transformación para este hombre nuevo deberá saber interpretar los anhelos del pueblo, es decir hacerlos suyos, por tal motivo debe ser más responsable y disciplinado, formando su espíritu revolucionario en el quehacer diario, guiado por grandes sentimientos de amor hacia sus hermanos de clase, luchando para que lo pregone se convierta en acciones concretas, teniendo así sentido de justicia, verdad y humanidad, porque la construcción del socialismo debe ser su vida, mejor dicho no debe haber vida fuera de la revolución, luchando y muriendo para ella.

La orientación y conducción incondicional de la vanguardia es muy importante, ya que aquí se encontrarán a los mejores cuadros políticos preparados para afrontar las tareas más fuertes, ellos tendrán que ir abriendo caminos para la revolución, pero jamás olvidando que se debe estar en constante relación con sus hermanos de clase.

Lo que se quiere lograr es una nueva experiencia donde hombres y mujeres trabajen con conciencia, dejando el individualismo y demás taras que se nos colocan en bandeja de oro por el sistema capitalista , tomando en cuenta que con el trabajo en conjunto se esta creando una nueva sociedad para el bienestar de ellos, claro sin esperar retribución de esto, ya que solamente sintiendo y sufriendo en carne propia la necesidad de esta lucha, nuestras ideas y acciones podrán lograr lo esperado, la construcción de este hombre nuevo como motor de la sociedad socialista.

"En Memoria a la Revolución de Octubre"


Han trascurrido ya 92 años de aquel 25 de octubre de 1917, donde esta revolución proletaria (clase explotada) al mando del Pardito Bolchevique liderado por Lenin – Vladimir Ilich Ulianov nos dejó lecciones importantes para todos los revolucionarios del mundo entero.

La revolución rusa o también llamada revolución de octubre es más que un hecho histórico enseñado por profesores de secundaria a estudiantes que toman a la ligera este acontecimiento social con consecuencias nacionales y mundiales.

La revolución tiene una significancia internacional, pues sirvió como modelo y guía a otros países para darse cuenta que la clase explotada, organizados en un solo objetivo que es la de luchar por los intereses de clases de los oprimidos se pueden lograr, siempre y cuando se tenga el apoyo de todos los proletarios, la verdadera línea política y la vanguardia correcta.

La revolución de octubre se constituye un acontecimiento político, económico y social más importante del siglo XX, además que cierra una era en la historia y abre una nueva época a la humanidad, con la caída del zarismo y el inicio del momento de máximo desarrollo del capitalismo.

Bien decía Lenin uno de los máximos colaboradores en la revolución de octubre “el camino de la revolución no es un camino de rosas, sino de espigas y obstáculos”

Así mismo el proceso revolucionario ruso no se realizó de la noche a la mañana sino que en realidad tiene raíces profundas, el régimen que se vivía en aquellos tiempos era zarista, su economía giraba alrededor de la agricultura, su industria era escasa y en el ambiente político aparecieron una serie de grupos políticos clandestinos.

En 1905 Rusia se encontraba en guerra con Japón, empiezan a subir los precios de los mercados, la vida de todos aquellos desposeídos se volvía más dura, llevando a la población explotada a manifestar su malestar al zar por mejoras económicas, así que una buena cantidad de personas se reúnen ante el palacio de San Petersburgo, con el único propósito de protestar pacíficamente, pero el Zar de forma cruel y sin importarle la vida de aquellas mujeres, niños y demás personas que asistan a la manifestación mando a disparar, logrando una matanza de centenares de personas que sin ninguna culpa y reclamando solo lo que era justo se llevaron sus vidas.

Este suceso desastroso sea realizó el 9 de febrero de 1905, conociéndose este día como el domingo sangriento por el hecho de que muchas proletarios perdieron su vida sin ninguna justificación por parte del zar.

Posterior a la matanza las huelgas y manifestaciones se intensifican en fuertes protestas, saliendo obreros y campesinos a reclamar mejoras en calidad de vida, sueldos y demás incentivos tanto económicos y sociales, recién el proletariado se comienza a dar cuenta que la única manera de que les hagan caso es saliendo a las calles a levantar su voz de protesta sin importar si los soldados del zar arremetan contra ellos, porque eso fue lo que paso, fueron golpeados y masacrados peor que animales por el simple hecho de reclamar sus derechos.

Todos estos sucesos originaron que un buen número de pobladores, mejor dicho la población entera se unieran aún a las protestas, generándose uno de las formas de organización más importantes de la historia los Soviets.

Los Soviets esta forma de organización de los trabajadores se encontraban en un primer momento copado por mencheviques y social revolucionarios , grupos políticos con una posición conciliadora frente al gobierno.

Pero las acciones del partido bolchevique logran recuperar a los soviets posteriormente de las manos de estos oportunistas, que solo buscaban sacar provecho y bienestar personal, engañando y jugando con las fuerzas del proletariado.

Toda esta situación de huelgas y manifestaciones continúa por unos años más, pero poco a poco el entusiasmo y las energías gastadas por los trabajadores en las diversas protestas se opacan, debido a que los partidos que estaban a sus cabezas en un primer momento, no aportaban a su desarrollo político sino que al contrario conciliaban con el zar y también por el hecho de que el zar llamó a un constituyente donde todos los partidos oportunistas conciliaron con él.

Al parecer el zarismo triunfó, porque se pensaba que habían sido aplastados y comprados todos los partidos políticos existentes en Rusia, pero el partido bolchevique, el único partido verdaderamente revolucionario y que representada a la clase explotada supo mantenerse en pie de lucha, pese a que las fuerzas del zar arremetían contra ellos con mucha crueldad y sin ningún remordimiento.

Llegó la primera guerra imperialista del mundo, mejor dicho la primera guerra mundial donde Rusia aún al mando del Zar decide participar, enviando a millones de proletarios rusos a los campos de batallas, originando un profundo malestar en los pobladores y volviendo a nacer las huelgas y manifestaciones que son nuevamente reprimidas a base de fuerza y violencia.

Cierta parte del Ejército del Zar asumiendo una posición de clase decide no participar de las matanzas y atropellos mandados por el Zar, revelándose y uniendo a los soviets de los obreros, formando soviets de obreros y soldados.

El zar va perdiendo todo su poder, hasta el punto que se formó una república democrática burguesa un poco más libre, este gobierno provisional fue constituido por los jefes de los partidos de oposición y algunos que se hacían llamar revolucionarios, pero que en realidad simplemente se subieron al carrito de la lucha que hasta entonces había realizado el proletariado en general.

Y para Octubre de 1917 Lenin la figura representativa del Partido bolchevique manifestó que lo que se había logrado hasta el momento no era aún el triunfo de la revolución sino recién se estaba comenzando con el proceso de cambio y transformación en Rusia, y que para esto es necesario no solo la participación del partido bolchevique en ese entonces, sino de toda la población en su totalidad, como diría Lenin “Todo con las masas nada sin ellas”.

Es así como Lenin y su demás camaradas, organizados bajo el partido bolchevique y ya contado con el apoyo de la población rusa logran desenmascarar al gobierno provisional de su juego absurdo de seguir en el gobierno sin darle la verdadera importancia a quien en realidad debía tener el poder…el proletario ruso.

Ya organizado y luchando el partido bolchevique al lado del proletariado ruso, logrando superar las dificultades de años atrás, se logra obtener el triunfo de la revolución Rusa en Octubre de 1917, para ser más precisos el 25 de ese mes.

Es así como comenzó una nueva etapa en el proceso de construcción del socialismo en Rusia y sobre todo un proceso de dictadura por parte del proletariado, por eso la revolución de Octubre más que un hecho historicista en la vida de un país, es un hecho simbólico porque significo el cambio, el alto grado de organización por parte del partido bolchevique que actuó siempre calmadamente, que supo retroceder cuando era debido y avanzar cuando era preciso, no se detuvo ante nada y sobre todo lo más importante que logro identificarse con el proletariado, con aquellos explotados de Rusia; además de la fuerza de muchos camaradas que murieron en combate y que resistieron a infinidades de persecuciones por parte de todos aquellos que no les convenía entregar el poder al proletariado y que siempre vieron la realización de la revolución de octubre como un suceso sin importancia que no merecía mayor atención.

Por eso, y después de a ver leído como en si la revolución rusa se llevó a cabo y del enorme esfuerzo que significó para todos aquellos luchadores que tuvieron participación en dicho acontecimiento, les puedo decir que nada es imposible que con organización, disciplina y esfuerzo nosotros proletarios y explotados de todos lo países podemos luchar por lo que nos pertenece, nuestras propias vidas.

Quiero terminar con una frase de lenin que dice “Para los obreros conscientes, el socialismo es una convicción profunda y no una tapadera conveniente para ocultar tendencias conciliadoras pequeño burguesas y de oposición nacionalista”.

¿Objeto de Cama y de Mesa?, ¡¡Basta Ya!!


La subordinación de la mujer al hombre es un problema milenario y universal que atraviesa civilizaciones y sistemas económicos.

Los mecanismos a través de los cuales se crea y se mantiene tal subordinación están ligados a la formación social, económica, política y cultural de cada región, de cada país, de cada nación.

En los últimos años las mujeres hemos comenzado a cuestionar nuestra situación y esto ha dado lugar al surgimiento de muchos movimientos, grupos e instituciones que desde diferentes puntos de vista e intereses intentan tanto a nivel teórico como a nivel práctico dar un tipo de respuestas marcando el camino hacia la liberación de la mujer.

La liberación de la mujer es una lucha que se inserta en la lucha general de la clase trabajadora y del movimiento popular por la liberación de nuestros pueblos oprimidos.

Cualquier grupo o sector oprimido, crea formas adecuadas de acción a fin de lograr su liberación, necesita conocer su realidad; todos al nacer como personas o como grupo humano somos inmersos en un modelo social que nos lleva a aceptar como realidad aquello que no es más la apariencia de los hechos; lo que nos permite movernos en este mundo, se manifiestan en la aceptación y utilización de patrones y roles que la sociedad nos asigna, sin cuestionarlos.

El interés no surge solamente de reconocer la situación de dependencia de la mujer, sino más bien de la comprensión de la dinámica de la sociedad en su conjunto y de la búsqueda de alternativas que permiten a la mujer tomar conciencia de su propio valor y asumir un papel activo dentro de la lucha de clases.

A quienes están interesados en la liberación de la mujer, una posible alternativa es la organización entre nosotras; entre mujeres que asuman una debida comprensión de la realidad que vivimos, es que acaso no comprendemos aún que tenemos en común la opresión sexual y doméstica.

Recordemos que el capital ya nos tiene divididos por clases sociales, aun dentro de las mismas clases estamos divididos entre hombres que dominan y mujeres subordinadas.

Entonces, aceptar y ayudar a mantener una opresión todavía anterior al sistema en el cual vivimos, capitalista, y que abarca a casi más de la mitad de la población; aceptar que el obrero luche en contra de su explotación en el trabajo y al mismo tiempo, en la unidad doméstica oprima a su mujer y a sus hijos, acepta los valores ideológicos de esta sociedad que ha transformado a la mujer en un objeto de cama(sexual) y mesa(ama de casa), en una verdadera fuente de publicidad para el consumo.

Existe un número significativo de hombres que favorecen la emancipación de la mujer en sus declaraciones y discursos, tomando en cuenta expresiones de dirigentes (políticos, sindicales, asociaciones de campesinos, etc.) y que en la vida particular, familiar y social, mantienen los mismos padrones de dominación de la mujer, sostenidos por el sistema en contra del cual dicen estar luchando.

De igual forma, hay un elevado número de mujeres empeñadas en la liberación femenina, pero sin embargo mantienen, aceptan y hasta promueven su condición de subordinadas en lo cotidiano.

Las mujeres que pueden representar la fuerza más importante de reivindicación y de cambio en la formación social del país están allí donde se dan las contradicciones en la producción, y donde se sufre más la falta de trabajo, de servicios, el alto costo de la vida, démonos cuenta que las mujeres obreras, campesinas, las mujeres pobres que viven en los sectores marginales de la ciudad, ellas están llamadas a construir una nueva historia de la emancipación de la mujer en el plano local, nacional e internacional; son ellas las que deben levantar las banderas de lucha, buscando así eliminar la explotación y la opresión en sus variadas formas.

Así pues, podemos afirmar que la participación de la mujer en la construcción de una sociedad distinta implicaría, en todo caso, buscar soluciones colectivas a problemas que antes se veían individualmente, así como también afirmamos que la mujer en la lucha por la obtención de sus reivindicaciones, debe tomar conciencia de su importancia, así como de la importancia de su papel en la familia y en la construcción de una nueva sociedad, y de la enorme necesidad de compromiso con su clase - la explotada, desde aquí podrá y sentirá recién la necesidad de luchar por sus problemas como mujer, romperá de una vez por todas con los límites de los muros de su casa y comenzará a ganar terreno y espacio en la lucha por su emancipación, logrando así tomar conciencia de clase y de mujer luchadora.